Un hombre le hace una encuesta a una
señora:
¿Cuántos hijos tiene?
Tengo 10, contesta la señora.
¿Cómo se llaman?
Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo,
Bernardo, y Bernardo.
¿Todos se llaman Bernardo?, pregunta el hombre asombrado.
Sí.
¿Y qué hace cuando están jugando en el patio y quiere que entren a la casa?
Grito: ¡Bernardo!, y todos entran.
¿Y cuando tienen que comer?
Digo: ¡Bernardo! y todos vienen a la mesa.
¿Y cuando quiere hablar con uno en particular?
¡Ah, eso es diferente! ¡Lo llamo por su apellido!
¿Cuántos hijos tiene?
Tengo 10, contesta la señora.
¿Cómo se llaman?
Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo,
Bernardo, y Bernardo.
¿Todos se llaman Bernardo?, pregunta el hombre asombrado.
Sí.
¿Y qué hace cuando están jugando en el patio y quiere que entren a la casa?
Grito: ¡Bernardo!, y todos entran.
¿Y cuando tienen que comer?
Digo: ¡Bernardo! y todos vienen a la mesa.
¿Y cuando quiere hablar con uno en particular?
¡Ah, eso es diferente! ¡Lo llamo por su apellido!
Entra
un borracho en una comisaría:
¿Podría ver al que robo en mi casa ayer?
¿Y para qué lo quiere ver?
Para saber cómo entró sin despertar a mi mujer.
¿Podría ver al que robo en mi casa ayer?
¿Y para qué lo quiere ver?
Para saber cómo entró sin despertar a mi mujer.
Dos amigos van por
la calle, cuando de repente uno de ellos se para y exclama:
¡Cielos! ¡Mi mujer
y mi amante vienen charlando juntas hacia aquí!
Su amigo le mira
con cara de estupefacción y le dice:
- ¡Caramba! ¡Yo
iba a decir lo mismo!
No hay comentarios:
Publicar un comentario